¿Y si sigues aferrándote a algo que ya no eres?
Hay cosas que dejamos atrás sin darnos cuenta.
Trabajos. Relaciones. Lugares. Etapas. Sueños. Formas de vivir.
Y, sin embargo, hay algo de ellas que sigue allí, a veces durante años.
Porque dejar atrás una situación no significa necesariamente haber dejado atrás a la persona que fuimos con ella.
Y quizá por eso hay momentos en los que sentimos que algo ya no encaja, aunque no sepamos explicar exactamente qué.
Seguimos intentando vivir el presente desde una versión de nosotros que pertenecía al pasado.
Cuando aquello que hacías también decía quién eras
Hay una pregunta aparentemente sencilla que puede llegar a ser profundamente incómoda:
¿Quién soy?
Lo habitual es responder utilizando aquello que hacemos, nuestros vínculos o el lugar que ocupamos en el mundo.
Soy funcionario. Soy madre. Soy empresario. Soy profesor. Soy la pareja de… Soy responsable. Soy fuerte. Soy quien cuida de todos.
No hay nada malo en esas respuestas.
El problema aparece cuando dejamos de utilizarlas para explicar una parte de nuestra vida y empezamos a necesitarlas para explicar quiénes somos.
Porque las circunstancias cambian: un trabajo termina, una relación se rompe, los hijos crecen, el cuerpo cambia o un proyecto que parecía definitivo deja de tener sentido.
La vida continúa moviéndose, aunque nosotros intentemos permanecer exactamente en el mismo lugar.
Soltar lo que ya no somos
Hay finales que son evidentes y otros que ocurren silenciosamente.
Nadie anuncia que determinada versión de ti acaba de terminar.
Simplemente llega un día en el que aquello que antes funcionaba deja de hacerlo y, sin embargo, solemos insistir.
Intentamos recuperar la sensación anterior. Repetimos comportamientos. Buscamos reconocimiento en los mismos lugares. Nos presentamos ante los demás de la misma manera.
Hasta que aparece una posibilidad mucho más incómoda:
a lo mejor el problema no es que necesitemos recuperar lo que éramos.
Quizá necesitamos descubrir quiénes somos ahora.
El vértigo de quedarnos sin etiquetas
Soltar una identidad conocida tiene algo de vacío, incluso cuando esa identidad ya no nos representa. Porque lo conocido da seguridad.
Sabemos cómo comportarnos dentro de esa versión de nosotros mismos. Sabemos qué esperan los demás. Sabemos cuál es nuestro papel.
Lo desconocido, en cambio, nos obliga a preguntarnos:
¿Quién soy cuando esto desaparece? ¿Quién soy cuando ya no desempeño ese papel?
¿Quién soy cuando dejo de ser necesario de la manera en que estaba acostumbrado a serlo?
¿Quién queda cuando desaparecen algunas de las palabras con las que llevo años definiéndome?
Quizá no tengamos que responder inmediatamente.
Quizá algunas preguntas necesitan acompañarnos durante un tiempo.
Hay historias que comienzan con algo aparentemente insignificante
Una de esas preguntas está en el origen de “La llave”, el primer episodio de Entre tú y yo, el nuevo podcast de Movimiento SURYA.
Y comienza de una manera sorprendentemente cotidiana. Con una llave, si, una llave real.
Una de esas cosas que podrían haber terminado en la basura sin que nadie les prestara demasiada atención.
Pero algunas cosas pequeñas tienen la extraña capacidad de abrir preguntas enormes y esta lo hace.
No vamos a contarte aquí qué ocurre después, porque merece la pena escucharlo.
Hay historias que entendemos con la cabeza y otras que, por algún motivo, nos obligan a mirarnos por dentro.
Esta pertenece a las segundas.
Entre tú y yo: un lugar donde poder hablar de lo que normalmente callamos
Entre tú y yo nace como un espacio de conversación sincera y cercana.
Sin juicios. Sin etiquetas.
Un lugar para hablar de la vida, de lo que sentimos, de lo que nos pasa y también de todo aquello que muchas veces cuesta decir en voz alta.
No pretende darte una colección de respuestas perfectas.
Lo que se pretende es algo bastante más interesante:
que te hagas mejores preguntas.
Preguntas capaces de quedarse contigo cuando termina el episodio.
Porque a veces una conversación no cambia nuestra vida porque nos diga qué hacer.
La cambia porque pone palabras a algo que llevaba mucho tiempo ocurriendo dentro de nosotros y nos permite verlo.
Tal vez tú también tengas algo que descubrir
Antes de escuchar el episodio, queremos proponerte algo.
No busques una respuesta rápida.
Simplemente piensa:
¿Hay alguna versión de ti a la que continúas aferrándote aunque tu vida ya haya cambiado?
Puede que ahora mismo no sepas responder. No importa.
Escucha “La llave”.
Quizá cuando termine el episodio la pregunta sea otra.
Y quizá ahí empiece realmente la conversación.
Escucha “La llave”, primer episodio de Entre tú y yo
Este es solo el comienzo.
En Entre tú y yo queremos abrir conversaciones sobre aquello que somos, lo que vivimos, lo que sentimos y esas preguntas que aparecen cuando dejamos durante un momento el ruido fuera.
Un espacio seguro donde todo puede suceder y donde, pase lo que pase, todo va a estar bien.
Escucha “La llave” en Spotify y cuéntanos después: ¿qué ha removido en ti?
Porque cada historia que transformas dentro de ti transforma también el mundo que habitas.
